Igual se han enterado de que, en Galicia, el padre de una persona diagnosticada con
un trastorno mental grave se ha puesto en huelga de hambre.

El motivo es que los facultativos correspondientes han pedido a un juez que se aplique una terapia electro convulsiva, porque consideran que es un peligro para sí mismo y para los demás, ante lo que este juez ha ordenado que se le aplique en contra de su voluntad. El padre se opone porque su hijo le pidió que no le sometieran a electro shock y que no se negaba a otros tratamientos, sólo a este.

Ante este hecho, ASIEM conjuntamente con otras asociaciones como GAM Valencia e Imaginave convocan para el viernes 21 de abril de 2023, a las siete y media en la plaza de la Virgen, una concentración en su apoyo por los siguientes motivos:

– Las asociaciones convocantes están constituidas por familiares y usuarios/as de los servicios de salud mental que conocen bien los efectos secundarios de la terapia electro convulsiva, aunque ahora se practique con anestesia (solo faltaría en la actualidad). Obligar a una persona a soportar posibles efectos secundarios como la pérdida de la memoria y alteraciones de la personalidad nos parece contrario a la convención de derechos humanos de las personas con discapacidad ratificada por España y a toda la normativa protectora de las mismas tanto anterior como posterior. Especial mención debe hacerse a la nueva normativa que elimina la incapacitación y establece un nuevo paradigma de apoyos y no de sustitución de la voluntad de la persona.

– El paciente manifestó que sólo se negaba al tratamiento electro convulsivo por el temor a los efectos secundarios. Existe un consenso científico acerca de que el tratamiento contra los problemas de salud mental precisan de un tratamiento interdisciplinar, en la comunidad de cada uno y respetuoso con los derechos y libertades de las personas para que puedan realizar su proyecto de vida. En la actualidad, la falta de estos equipos provoca que el tratamiento sea, habitualmente, sólo medicamentoso con visitas a la psiquiatra cada varios meses y cortas en minutos, como reiteradamente ha denunciado la Organización Mundial de la Salud. Pasar de un tratamiento tan mediocre como el que impera en todo el Estado, a uno con mayores complicaciones como la terapia electro convulsiva, no respeta la exigencia de aplicar en la sanidad la evidencia científica de cada tiempo. Nos preguntamos seriamente si en este caso se ha aplicado el tratamiento que el paciente realmente necesitaba desde el inicio de la manifestación del sufrimiento psíquico.

– Por lo anterior, nos resulta evidente que presentar la terapia electro convulsiva como la última y única salida para un caso difícil de problemas de salud mental no respeta ni la evidencia científica ni el ordenamiento jurídico. El fracaso en la implementación de un tratamiento interdisciplinar, comunitario y basado en los derechos y libertades fundamentales provoca tragedias personales a las que no podemos dar la espalda como sociedad.

Por la evidencia científica, el cumplimiento de la ley y la dignidad humana nos concentramos en su apoyo para que se le dé el tratamiento que verdaderamente necesita y nadie deba recibir con terror un tratamiento supuestamente por su bien.

Nos concentraremos el VIERNES 21 ABRIL 19:30h Plza. de la Virgen (VALÈNCIA)

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